Cuarto Domingo de Adviento: El Sí de María, Inspiración para la Juventud en Camino a la JMJ
El Cuarto Domingo de Adviento es un momento muy especial en el camino de preparación para la Navidad. Es el domingo en que la Iglesia nos invita a contemplar con mayor profundidad el misterio de la Encarnación, el don de Dios hecho hombre en el seno de la Virgen María. Este día, el Evangelio nos presenta la figura de María, su sí generoso y su disposición total para acoger el plan de Dios.
El Mensaje del Evangelio del Cuarto Domingo de Adviento
En el Evangelio, generalmente se lee el relato de la Anunciación (Lucas 1,26-38), donde el ángel Gabriel visita a María para anunciarle que será la Madre del Salvador. La respuesta de María, su famoso "fiat" — "Hágase en mí según tu palabra" — es el modelo perfecto de entrega y confianza en Dios.Este mensaje nos invita a:
- Abrir el corazón a la voluntad de Dios: Como María, estamos llamados a escuchar y aceptar el llamado de Dios, aunque implique desafíos o caminos desconocidos.
- Vivir con fe y esperanza: La confianza de María en el plan divino es un ejemplo para todos nosotros, especialmente para quienes se preparan para vivir experiencias profundas de fe como la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
- Ser instrumentos de la misión: El sí de María no solo cambia su vida, sino que transforma la historia de la humanidad. De igual manera, cada joven que se prepara para la JMJ es llamado a ser un testigo vivo del amor de Cristo en el mundo.
Reflexión para quienes se preparan para la JMJ
Para la Juventud Católica Misionera que se alista para la JMJ, el mensaje del Cuarto Domingo de Adviento es un llamado a imitar la actitud de María:
- Decir sí a la misión con generosidad y valentía, confiando en que Dios obrará a través de ellos.
- Prepararse interiormente, cultivando la fe, la oración y el compromiso con el Evangelio.
- Ser portadores de esperanza, llevando a sus comunidades y al mundo entero el mensaje de amor y salvación que nace en la Navidad.
Conclusión
El Cuarto Domingo de Adviento es una invitación a vivir con el corazón abierto, dispuestos a acoger y cumplir la voluntad de Dios, tal como María nos enseñó. Para quienes se preparan para la Jornada Mundial de la Juventud, este mensaje es fuente de inspiración y fortaleza para ser testigos alegres y comprometidos del Evangelio. Que María, Madre de la Iglesia y modelo de fe, acompañe a todos los jóvenes en su camino hacia la JMJ, para que, llenos de su espíritu, lleven la luz de Cristo a todos los rincones del mundo.

